Este es un espacio creado principalmente para reflexionar como actor y compartir con otros artistas un poco de lo aprendido u observado en mis aventuras. Lo tenia pendiente hace ya varias semanas, pero mi energía ha estado copada en algunos proyectos artísticos y en mi compulsión por enterarme de todos los tristes acontecimientos que suceden en mi amada Venezuela. Pero de Venezuela opinare en próximos posts. Lo político, social y artístico son difícil de separar.
Desde aquí felicito a todos los que hoy hacen posible El Teatro. Agradezco a todos los actores que se han parado frente a mi desde que yo era un muchachito, todos los directores, escenógrafos, asistentes, técnicos, etcétera, que hicieron posible el teatro que he tenido el honor de vivenciar, desde "Encuentro en el parque peligroso" que vi en el CELARG hace como 15 anos, hasta "Ode to Joy" que vi ayer en el Cherry Lane Theater aquí en Nueva York. Y además especialmente a todos esos maravillosos artistas con los que he tenido la dicha de trabajar y aprender. Ustedes me han cambiado. Gracias.
Hoy el mensaje para el Dia Mundial del Teatro nos lo trae Brett Bailey. El es dramaturgo Sudafricano, diseñador, director, realizador de instalaciones y director artístico del THIRD WORLD BUNFIGHT,
Este es su mensaje:
Donde quiera que haya sociedad humana, el irreprimible Espíritu de la Representación se manifiesta.
Bajo los árboles de pequeñas aldeas y sobre sofisticados escenarios en grandes metrópolis; en salones de actos de colegios y en campos y en templos; en suburbios, en plazas públicas, en centros cívicos y en los subsuelos de las ciudades, la gente se reúne en comunión en torno a los efímeros mundos teatrales que creamos para expresar nuestra complejidad humana, nuestra diversidad, nuestra vulnerabilidad, en carne y hueso, aliento y voz.
Nos reunimos para llorar y para recordar; para reír y contemplar; para aprender, afirmar e imaginar. Para maravillarnos ante la destreza técnica, y para encarnar dioses. Para dejarnos sin respiración ante nuestra capacidad de belleza, compasión y monstruosidad. Vamos para llenarnos de energía y poder. Para celebrar la riqueza de nuestras diferentes culturas, y para hacer desaparecer las barreras que nos dividen.
Donde quiera que haya sociedad humana, el irreprimible Espíritu de la Representación se manifiesta. Nacido de la comunidad, lleva puestas las máscaras y vestimentas de nuestras distintas tradiciones. Utiliza nuestras lenguas, ritmos y gestos, y abre un espacio entre nosotros.
Y nosotros, los artistas que trabajamos con este antiguo espíritu, nos sentimos impulsados a canalizarlo a través de nuestros corazones, nuestras ideas y nuestros cuerpos para revelar nuestras realidades en toda su cotidianeidad y su rutilante misterio.
Pero en esta época en la que tantos millones de personas luchan por sobrevivir, sufren bajo regímenes opresivos y el capitalismo depredador, huyen del conflicto y la escasez; en la que nuestra privacidad es invadida por servicios secretos y nuestras palabras censuradas por gobiernos intrusivos; en la que se aniquilan los bosques, se exterminanespecies y se envenenan los océanos: ¿Qué nos sentimos impulsados a revelar?
En este mundo de poder desigual, en el que distintos órdenes hegemónicos intentan convencernos de que una nación, una raza, un género, una preferencia sexual, una religión, una ideología, un marco cultural es superior al resto, ¿se puede realmente defender la idea de que las artes deberían apartarse de las agendas sociales?
Nosotros, los artistas de escenarios y ágoras, ¿nos conformamos con las demandas asépticas del mercado, o utilizamos el poder que tenemos: para abrir un espacio en los corazones y las mentes de la sociedad, para reunir gente a nuestro alrededor, para inspirar, maravillar e informar, y para crear un mundo de esperanza y colaboración sincera?
Su observación: Los artistas tenemos una responsabilidad.
Yo no comulgo con un teatro solo para entretener, al menos no es el que mueve a mi. El arte, y específicamente el teatro, cuando se hace con calidad, pasión y rigurosidad, puede tocar el corazón de la gente, abrir los ojos, mover a la persona de su superficialidad; reflexiona y busca comprender la complejidad de la realidad, investiga y revela aquello que es invisible a la rutina, que pasa inadvertido o es considerado “normal”; provoca, punza, desencaja, sensibiliza; lo que es fundamental para la evolución de la sociedad.
Los dejo con mi "definición del actor" Que escribí hace varios anos, para el dia del teatro en 2006 y me gusta siempre recordarla en momentos de reflexión.
Actor: Hombre que interpreta un papel en el teatro, el cine, la radio o la televisión. Persona que actúa...
Pero el verdadero actor no es el que actúa, es quien acciona, un actor es un niño, sin importar la edad que tenga, un atormentado, un loco que ha reemplazado las paredes acolchonadas y la camisa de fuerza por unas tablas bajo sus pies y un vestuario; que ha decidido confinar sus visiones paranoicas, neuróticas y alucinógenas para cuando abre el telón o gritan “acción”.
Ser actor es ser libre, no hay obstáculos, no hay prejuicios, tabúes, barreras, no hay nada imposible; es ser capaz de volar. El actor es un hombre de fe, responsable de sus acciones, de lo que piensa, de lo que siente y de sus palabras, es un ejemplo. Es un artista cuyo lienzo es su alma, es un científico, experto en sí mismo, un erudito del comportamiento, un ser completamente distinto a cualquier otro, que juega a ser otro.
El actor cree en si mismo, es un guerrero que lucha constantemente con sus miedos más profundos, y cada vez esos miedos son mas grandes y cada vez que vence, el actor crece.
El actor es un templo de acciones, emociones y fantasías, se basa en estas fantasías para decir la verdad. Un actor es una función matemática errática y aleatoria, es tan impredecible como la vida misma, forma parte de una raza muy escasa, y aunque muchos se llamen actores, pocos lo son. Ser actor no se trata de un título, es una condición. Un actor siempre deja huella, yo conocí a unos pocos y mi vida cambió.
Feliz dia del Teatro!!!